Sabores de la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel
Una comarca para saborear.

Sabores y tradiciones de la Sierra de Alcaraz y el Campo de Montiel
La Sierra de Alcaraz y el Campo de Montiel también se descubren a través de sus productos, sus oficios y las costumbres que han pasado de generación en generación. El aceite, el azafrán, el queso, el cordero, el ajo, el vino y los embutidos forman parte de una cultura gastronómica vinculada al paisaje y a la vida de nuestros pueblos.
El aceite de los olivares serranos
En la Sierra de Alcaraz, el olivar crece entre montes, valles y tierras de altura. La variedad Picual tiene una presencia destacada y da lugar a aceites vírgenes extra de frutado herbáceo, con notas amargas y picantes equilibradas.
Las almazaras permiten conocer más de cerca la cultura del aceite: desde el cultivo y la recolección de la aceituna hasta su transformación y degustación.
Azafrán, queso y cordero con figuras de calidad
El azafrán es otro de los productos que enlaza la comarca con la tradición manchega. El Azafrán de La Mancha cuenta con Denominación de Origen Protegida y su zona de producción incluye varios municipios de nuestro territorio. Su cultivo y elaboración mantienen labores tradicionales que requieren cuidado y trabajo familiar.
En El Bonillo y en otros municipios de la zona se elabora queso manchego. Para llevar la DOP Queso Manchego, cada producto debe cumplir las condiciones del pliego y estar certificado; el nombre de la localidad, por sí solo, no garantiza que un queso esté amparado por la denominación.
También el Cordero Segureño tiene una presencia ligada a la ganadería de la Sierra. Su IGP comprende municipios concretos, entre ellos varias localidades de la Sierra de Alcaraz.
El ajo de Balazote y los embutidos de nuestros pueblos
Balazote mantiene una estrecha vinculación con el cultivo del ajo, que forma parte de su identidad agrícola. Es un producto reconocible de la localidad, aunque no hemos encontrado una DOP o IGP propia denominada «Ajo de Balazote».
La tradición cárnica también tiene un lugar destacado. Los embutidos artesanos de Peñas de San Pedro y Povedilla son parte de una gastronomía que conserva recetas y formas de elaboración transmitidas a lo largo del tiempo.
Vino, bodegas y memoria rural
La comarca ofrece bodegas y propuestas vinculadas al vino en localidades como Munera, Tiriez y El Bonillo. El vino también forma parte de la historia de Ossa de Montiel: su Museo Etnográfico conserva aperos de vendimia y elementos de antiguas bodegas, junto a otros objetos que explican la vida agrícola y doméstica de la localidad. La visita permite acercarse a los trabajos y saberes que formaban parte del calendario rural.
Recorrer estos pueblos es descubrir que cada producto cuenta una historia: la del paisaje donde se cultiva, la de las personas que lo elaboran y la de una cultura que sigue viva. Una ruta por los sabores de la Sierra de Alcaraz y el Campo de Montiel es, también, una manera de conocer y apoyar a sus pueblos.
















